No hay caso. Y siento un demencial deseo de matar el ser interno tuyo, ese que te hace explotar. Estoy segura que me mentís. No logro ver del todo bien.
¿Cuándo mierda va a ser el día que te dejes de dar vuelta a cada rato? ¿Por qué vomitas viejas historias, altercados? ¿Hasta cuándo?.
Creo que fue en vano las cosas que te he dicho. Nada te conmueve. Nada te hace reflexionar. Nada escuchás. Nada hacés. ¡Maldito hermitaño!
Se me agotan las palabras.
Hay un deseo fuerte de extirparme la columna, de volar el cráneo agusanado que hay en mí, de cortar las venas llenas de mierda, de sacarme los ojos ciegos, de mandar al exilio el alma, de ahuyentar el corazón con lobos hambrientos.
De a poco, lo que queda, se desvanece.
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qué viva la danza, de los que en ella están ♪♫