Espero que tanto sueño se haga realidad. Porque en verdad me nace, me interesa, me preocupa y lo deseo mucho mucho.
=)
viernes, 13 de agosto de 2010
miércoles, 11 de agosto de 2010
lunes, 9 de agosto de 2010
Ajá...mirá vos.
SE VAN A LA MISMÍSIMA MIERDA...
¿POR QUÉ NO ME LO DICE?
SE VAN A CAGAR!!!
ME ROMPE SOBERANAMENTE LAS PELOTAS.
NO HABLO MÁS.
¿POR QUÉ NO ME LO DICE?
SE VAN A CAGAR!!!
ME ROMPE SOBERANAMENTE LAS PELOTAS.
NO HABLO MÁS.
No, Curda, no.
¿Viste cuando sentís algo muy fuerte y necesitar decirlo, gritarlo? Necesito decirlo, pero ¡no! No quiero hacer papelones en esta sala. (?)
Así que me pongo a contar esas anecdotas infantiles acerca de insectos, porque cuando era más chica, ponele 9/10 me fascinaban las hormigas. Bah, si, era muy curiosa. Resulta que en la especie de patio de mi abuela, y digo "especie" porque estaba lleno de vigas, el taller de carpintería de mi abuelo que se mimetizaba con el patio, ja!, chapas, ah! si, si... y algunas plantitas muy lindas, había varios hormigueros.Algunos grandes, otros más chicos. Había diferentes clases de hormiguitas.
Una vez, se me da por agarrar una vara y clavarla en uno de los hormigueros. Uno que venía molestandolo hacía rato. Les sacaba las piedritas del costado del agujerito, bueno y yo quería saber a toda costa, donde terminaba, qué profundidad tenían los hormigueros, quería sacar la hormiga madre. En fin, la vara llegó a 30 cm de profundidad y seguía, lo que pasa que no tenía otra vara mas larga y tampoco tenía mucha fuerza para seguir incrustandola. Así que desistí de mi exploración hormiguística y voy al taller de mi abuelo y agarro la cola de carpintero y empiezo a vaciar un poco del contenido en el hormiguero. Le metí otras sustancias, creo que thinner, no recuerdo. Termibada mi maldad, ya que tapé por completo el hogar de esos animales y me fui a jugar a otro lado.
Al otro día voy y estaba de vuelta, el hormiguero, con las piedritas a los costados de la entradita. No lo podía creer. No recuerdo si volví a hacer esa maldad, pero me quedé asombrada. Así que al ver que nada podía hacer, me amigué con ellas.
Encontré un par de hormigueros más chiquitos. Busqué piedras, maderitas y armé una especia de fuerte. Rodée, creo, 5 hormigueritos.
En las siestas tan sagradas de Santa Fe, yo nunca dormía, así que aprovechaba y le sacaba el azúcar a mi abuela y les daba una cucharada a esos bichitos que siempre me volvieron loca. Era increíble como se amontobana. Cuando llovía pensaba que no iba a volver a verlas, pero no, por mucho que costaba, volvían.
Nunca se dan por vencidas, y lo tengo comprobado hasta el día de hoy.
Persecusión
Si... hace rato. Y no hablo, no cazo una, no me integro. Estoy tan metida en mí, que hoy no me soporto.
Me callo tanto. Ahora hablo tan poco.
Y ojalá hubiese tenido la misma suerte que vos, pero yo soy pobre y cuando me busqué algo para aguantar, quedé en la lona. Sola, animal y callada.
Me callo tanto. Ahora hablo tan poco.
Y ojalá hubiese tenido la misma suerte que vos, pero yo soy pobre y cuando me busqué algo para aguantar, quedé en la lona. Sola, animal y callada.
domingo, 8 de agosto de 2010
sábado, 7 de agosto de 2010
Sueño
Desperté de un sueño feo. Soñé con una imágen lasciva. Volqué.
No pude volver a dormir, no puedo. Volví a cerrar los ojos, vi otra. Pero ésta vez era otra imágen. No era cochina. Era feliz.
No volví a dormir.
Estas mierdas me bajonean.
No pude volver a dormir, no puedo. Volví a cerrar los ojos, vi otra. Pero ésta vez era otra imágen. No era cochina. Era feliz.
No volví a dormir.
Estas mierdas me bajonean.
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