"Sos igual a mí y vas a terminar como yo", sentenció como maldiciendo.
Nadie diría que fui un pedazo de esa célula, todos dirian que tengo el mismo sonido.
¿Dónde estás? ¿Qué fuiste a hacer? ¿Lo hiciste a propósito? ¿Me preocupo más?
No me compras más. No me comprás más. No me comprás más. Me crees infante. No me compras más. No me comprás más. No me comprás más. Me crees infante. No me compras más. No me comprás más. No me comprás más.
No cambiás más.
¡AVERSIÓN!
ResponderEliminaryoo creo que no existen dos personas iguales en el mundo. Saliendo del plano de lo fisico.
ResponderEliminarEsa es una buena y mala noticia. Pero tomemos por lado en este momento esa noble causalidad: No sos igual a ella, ergo, vos podes elegir terminar mucho mejor o etcetera.
Te quiero y te abrazo con el viento.