domingo, 26 de septiembre de 2010

Ducha

Estaba ahí, de cara a la lluvia. Después, de cara al piso, lavando el pelo. Espuma. Enjuage. Los ojos cerrados para que no me ardan, y de pronto era una tormenta en mi cabeza. Era yo y la tormenta, nada más.

Abrí los ojos y vi el pelo mojado, mis pies, el agua corriendo. Nada más.

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qué viva la danza, de los que en ella están ♪♫